Kim Hyun Jung, pintora coreana ARTIST Hyunjung KIM

Haengbok-i Gadeukhan Jip | Todo es «Naesoong»: eso de que hay que hacer ejercicio

Medio Haengbok-i Gadeukhan Jip Categoría Revistas y publicaciones periódicas Publicado el 2014.01.01 Código de referencia MI058

En las páginas 260-261 de la revista Haengbok-i Gadeukhan Jip, la sección «Cada día más hermosa» recoge las impresiones de varias periodistas que probaron ellas mismas distintos modelos de pulsera de actividad, e incluye como ilustraciones dos cuadros de la serie «Naesoong» de la pintora coreana Kim Hyun Jung (〈Naesoong: Jenitis〉 y 〈Naesoong: La maratonista〉), cedidos para la ocasión. No es un artículo de entrevista; la presentación de la artista se añade brevemente al pie del texto.

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Cada día más hermosa

Kim Hyun Jung, 〈Naesoong: Jenitis〉, sumukdamchae y collage sobre papel hanji, 128 × 188 cm, 2013

Todo es «Naesoong»:

eso de que hay que hacer ejercicio

¿Vive repitiendo como una muletilla «tengo que perder peso» o «tengo que ir al gimnasio»? Naesoong (noción coreana que designa el gesto de ocultar los verdaderos sentimientos tras las apariencias).

¿Y no será que luego come cuanto quiere y no se mueve? Ya sabe que se puede perder peso sin necesidad de pasar hambre ni de apuntarse a un gimnasio. Admita que le faltaba voluntad para ponerlo en práctica. Y déjese ayudar por este aparato inteligente que le da la lata sin parar a su lado: la pulsera de actividad. Texto de la redactora jefa Kang Ok-jin. Fotografía de la periodista Lee Kyung-ok. Obras cedidas por Kim Hyun Jung.

Al final es una cuestión de voluntad en el cuidado de uno mismo. A esta periodista, que hace un año dio a luz y todavía no ha recuperado la silueta del abdomen, también le falta voluntad. Su marido ya ha empezado a lanzarle ciertas miradas, y ella no ha hecho más que poner la excusa de «no tengo energía para hacer ejercicio con el bebé y el trabajo». Pero, aun diciéndolo, hay siempre un rincón del ánimo incómodo. Porque tiene conductas contradictorias: hace puntualmente las tres comidas, no rechaza ningún tentempié que se le ponga delante y, aunque el trayecto sea corto, le da pereza caminar y se sube a un taxi. ¿Seré yo la única que vive con esa incomodidad constante?

Sin duda es una tarea común a las personas de todo el mundo. Basta ver cómo las pulseras de actividad, apodadas «consultoras de estilo de vida», crecen a toda velocidad en Estados Unidos y Europa y ganan también popularidad en Corea. Por si algún lector no conoce el aparato: es un dispositivo que analiza los patrones de la vida diaria —pasos acumulados, calorías consumidas, tiempo de actividad, distancia recorrida, eficiencia del sueño— y que, con su función de fijar objetivos, hace que, al llevarlo en la muñeca, uno se obligue a cumplirlos. ¿Sirve realmente de ayuda? Las periodistas de <Haengbok-i Gadeukhan Jip>, con mucha curiosidad por estos aparatos, probaron durante unas dos semanas los modelos más representativos.

*Las obras pertenecen a la serie «Naesoong» de Kim Hyun Jung y llevan al lienzo los fragmentos de emociones e inquietudes que se expresan a través del ejercicio en la vida diaria. Kim Hyun Jung es una promesa del panorama pictórico coreano, valorada por lo fresco de sus ideas y lo atrevido de su técnica; celebró una exposición individual con el tema del «naesoong» y recibe un gran cariño del público, con obras que se agotan una tras otra.

«Camino el trayecto que antes hacía en autobús de barrio y bebo más agua que antes»

Creía que la pulsera de actividad era simplemente un cuentapasos con algo de diseño añadido. Pero, al usarla, me sorprendió que tuviera más funciones y más variadas de lo que pensaba. La vinculé a la aplicación del móvil y consultaba mis datos a cada rato. Cuando me parecía que había hecho poca actividad, bajaba a propósito del metro de vuelta a casa y caminaba el trayecto que antes hacía en autobús de barrio, y me enorgullecía verme bebiendo el agua necesaria al día, algo poco habitual en mí, solo para llenar de agua un gráfico con forma de persona, como en un juego. Y por la noche analizaba mi patrón de sueño, algo que ni la pareja que comparte cama puede comprobar, y distinguía el tiempo que pasé dando vueltas del tiempo de sueño real. Al hacer la media, resultó que daba muchas más vueltas en torno a las cuatro de la madrugada; desde que encontré la causa y me esforcé por aumentar el tiempo de sueño real, me levanto mucho más despejada. Era como una secretaria minuciosa que en cada momento me guiaba y asistía para tomar decisiones más saludables. _La periodista Park Seong-ui, sección de arte

El aparato usado es la Fitbit Flex. Disponible en nada menos que diez colores, del negro al azul marino o el rosa. 139.000 wones.

«Me obliga a caminar más y frena las comidas excesivas»

Viendo la presentación del Apple Watch, me puse la pulsera de actividad con el ánimo de una early adopter convencida de que «los dispositivos inteligentes de muñeca van a ser un artículo indispensable». Quizá por lo poco mañosa que soy con la tecnología, hasta familiarizarme con el manejo del aparato necesité bastante estudio. Leí el manual con atención y vi vídeos explicativos, pero no puedo asegurar que lo haya aprovechado al cien por cien. Lo que usé con más provecho fue la función de fijar un objetivo de pasos diarios. Sin duda caminé más que de costumbre y subí más escaleras. Que, aun teniendo delante un pastel apetitoso, se active esa conciencia de control que dice «si me lo como no voy a cumplir el objetivo» también es un resultado muy alentador. La mayor ventaja es que su impermeabilidad es perfecta y se puede llevar incluso en la ducha, así que molesta menos. Solo por hacerme moverme más y comer menos, en dos semanas perdí 1,5 kg: ¿no es prueba suficiente de su eficacia? _La redactora jefa Kang Ok-jin, redacción

El aparato usado es la Vivofit, una pulsera de actividad lanzada por Garmin, la empresa global de GPS. 176.000 wones.

Kim Hyun Jung, 〈Naesoong: La maratonista〉, sumukdamchae y collage sobre papel hanji, 200 × 121 cm, 2014

«Me tomo de forma consciente un tiempo para pasear o estirar»

Soy del tipo de persona que no hace nada de ejercicio, aparte de respirar, y aun así teme siempre engordar. Al volver a casa después de pasar el día con la pulsera puesta, descubrí con satisfacción que solo con ir y venir al trabajo en metro camino bastante, más de 8.000 pasos al día. Y me entraron ganas de caminar los trayectos cortos para ir aumentando esa cifra. Los días que paso toda la jornada sentada ante el ordenador, configurar un aviso de descanso para levantarme un momento a pasear o estirar fue también un cambio sorprendente. Siempre me sentía cansada, así que poder comprobar el estado real del sueño me gustó mucho. Desde que fui consciente de que no dormía bien, me tomo una infusión de camomila antes de acostarme y enciendo una vela aromática para intentar dormir mejor; y, como estoy a punto de casarme, pienso seguir usándola hasta el día en que me ponga el vestido. _La periodista Park Yu-ju, redacción

El aparato usado es la Jawbone Up 24. Destaca por ser la más fina y por un diseño elegante, como una pulsera. 214.000 wones.

«Me motivó y empecé a montar en la bici que tenía aparcada desde hacía tiempo»

No tenía ningún conocimiento previo sobre las pulseras de actividad, así que fue divertido ir descubriendo cada función. Como en la película <Her>, un sistema operativo con inteligencia artificial que me acompaña y vigila mis veinticuatro horas: ¡como tener un amigo secreto! Sobre todo, al poder medir mi actividad y mis calorías consumidas, he empezado a fijarme algo más en conductas diarias que hasta ahora hacía sin pensar, como comer o caminar. Y me entró el afán de planificar la ingesta y la actividad, hasta el punto de que el fin de semana saqué la bici que llevaba tiempo aparcada. Después de pedalear unas seis horas, miré esperando ver cuánto había subido la cifra de actividad y, ¡ay!, resultó que solo mide a velocidad de marcha y no lo había registrado. Fue una pena, pero, aun así, agradezco al aparato que me haya dado el estímulo y la ocasión de hacer más ejercicio, y se lo recomiendo con ganas a quien empiece a hacer algo de deporte. _El subdirector Lee Young-sang, equipo de publicidad

El aparato usado es la InLab, una pulsera de actividad fabricada por InBody, conocida por sus analizadores de composición corporal. Unos 139.000 wones.