Kim Hyun Jung, pintora coreana ARTIST Hyunjung KIM

Weekly Gonggam | La unificación y el arte pensados ante el Muro de Berlín

Medio Weekly Gonggam Categoría Revistas y publicaciones periódicas Publicado el 2018.01.01 Código de referencia MI177

Ensayo escrito por la propia Kim Hyun Jung para la sección «Una escena de mi vida» de «Weekly Gonggam» (Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo, n.º 443), la revista de políticas públicas editada por el Gobierno. A partir de su visita al pabellón Tongiljeong y al Muro de Berlín durante su exposición en Berlín en junio de 2016, la artista reflexiona sobre los puntos de contacto entre la técnica molgol de la pintura norcoreana «Joseonhwa» y la tradición de la pintura coreana, sobre las oportunidades que la unificación podría traer al arte coreano y sobre la idea de que el arte puede ser un catalizador del intercambio entre las dos Coreas.

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Una escena de mi vida

Kim Hyun Jung

La unificación y el arte pensados ante el Muro de Berlín

En junio de 2016, cuando expuse en Berlín, visité el pabellón Tongiljeong, el pabellón de la Unificación. Normalmente la unificación no me despertaba emociones particulares, pero visitar ese pabellón en una Alemania unificada me dejó un sentimiento nuevo sobre la unificación de nuestro país. ¿Qué efecto tendría la unificación en nuestro arte y qué papel podrían desempeñar los artistas coreanos?

He visto pintura de Corea del Norte. Abundan los cuadros de propaganda del régimen, pero también hay muchas obras ajenas a ella, como paisajes. Allí la pintura oriental se llama «Joseonhwa» y su nivel es considerable. Para mí, licenciada en pintura coreana, el arte norcoreano es un objeto nuevo. La técnica molgol norcoreana, sin contorno previo, tiene profundidad. Su forma audaz de expresión, la pincelada decidida y el detalle minucioso han alcanzado un grado notable. Para alguien como yo, a quien le queda mucho por aprender, es otro mundo por descubrir. Sumar la pintura oriental que aprendí en Corea del Sur y el Joseonhwa norcoreano podría abrir nuevas posibilidades.

Ante los restos del Muro de Berlín me vinieron muchos pensamientos. Sobre todo fue una ocasión para pensar en el efecto que la unificación tendría en el arte coreano. Tras más de setenta años de división, las culturas del Sur y del Norte comparten tan poco que casi cabe hablar de ruptura. El arte norcoreano sigue pareciendo anclado en el recuerdo y la evocación de los artistas que se marcharon al Norte, y no hay manera de saber qué artistas trabajan hoy allí, con qué ideas ni en qué. Por los escasos materiales disponibles solo se sabe, más o menos, que el arte norcoreano se ha desarrollado como un arte figurativo de fuerte carga ideológica, que proyecta el socialismo y la ideología Juche. Es de suponer que en ese proceso la tradición de la pintura oriental, o de la pintura coreana, ha quedado muy desdibujada.

Desde el punto de vista de una pintora coreana, la unificación pacífica del Sur y el Norte significa la oportunidad de restaurar una tradición pictórica coreana que se ha desarrollado de forma quebrada, y también la conquista de un territorio desconocido. Igual que tras la disolución de la Unión Soviética se prestó atención a los artistas del bloque del Este, después de la unificación muchos artistas norcoreanos volverán a ser objeto de interés. Es una ocasión inmejorable para universalizar la tradición de la pintura coreana. En el proceso de integración cultural posterior a la unificación se podrá revisar esa tradición y volver a poner al descubierto su esencia. Y la fusión con una tradición artística norcoreana que se habrá desarrollado de forma completamente distinta a la nuestra puede convertirse en la fuente de un estilo pictórico coreano singular, solo nuestro. Es decir, la conquista de un nuevo territorio artístico.

Pensé también que el arte puede ser un catalizador de la unificación. El arte es libre, igualitario y flexible. Incluso en medio del choque de ideologías o de intereses políticos y económicos, el arte es un medio importante para que el Sur y el Norte se relacionen en paz. El intercambio entre artistas del Sur y del Norte será una ocasión para acercar la unificación.

Eso sí, estas ideas solo serán posibles si el proceso de unificación transcurre de forma pacífica. Se dice que el dolor y la desesperación de la guerra son a veces fuente de inspiración artística, pero buscar algún valor artístico entre las ruinas no tendría sentido. Recordando aquel momento ante el Muro de Berlín, deseo que se logre una unificación pacífica y se abra un nuevo capítulo para la pintura coreana.

Kim Hyun Jung │ pintora coreana