Mike Impact TV | Vídeo de entrevista de Mike Impact TV
Vídeo de su participación en «Oye, esta tiene soul», serie de entrevistas de Mike Impact TV, donde presentó la serie «La historia del Naesoong».
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En una entrevista con Mike Impact TV, la pintora coreana Kim Hyun Jung habló de su universo de trabajo y de su filosofía. Se presentó como «una pintora coreana que pinta bajo el tema del naesoong (noción coreana que designa el gesto de ocultar los verdaderos sentimientos tras las apariencias)» y contó que, aunque ha ensayado expresiones muy distintas según la etapa, ahora hace un trabajo divertido, sencillo y cercano, que la gente pueda sentir de forma popular.
Pinta desde niña y recordó que eligió la pintura coreana atraída por la frescura y la limpieza de color que percibió al usar por primera vez sus materiales. La historia del «naesoong» empezó a pintarla en segundo curso de universidad, como trabajo para una asignatura de retrato. Su interés de entonces, cuenta, era «la mirada». «Cuando me preguntaba quién era realmente Kim Hyun Jung, resultaba que era una estudiante que estaba pendiente de la mirada de los demás y que, en lugar de buscarse a sí misma, hacía lo que quedaba bien ante los otros», dijo, y añadió: «Un pintor es, en principio, alguien que se expresa a sí mismo, pero, de tanto hacer eso, resultaba que Kim Hyun Jung no estaba».
Explicó que no limita el naesoong a un sentido estrecho, del tipo «en una cita a ciegas dices que no puedes comer cuando en realidad te comerías un bibimbap entero». «Creo que todo el mundo, sin distinción de sexo ni de edad, tiene naesoong. Como pertenecemos a una sociedad en la que hay que convivir con otros, no podemos estar tan cómodos como en casa. A ese fenómeno de discordancia entre el interior y la apariencia que se produce así lo llamo, en conjunto, naesoong», señaló.
También contó el duro entrenamiento de su época de bachillerato, cuando recibía papel de arroz de más de 160 cm y su profesor la hacía repetir el mismo cuadro más de diez veces hasta quedar satisfecho. Dijo que, más que por repetir el cuadro, a veces le llega un bache por preguntarse «si podré volver a sentir la frescura de la primera vez que pinté un motivo o una emoción».
Sobre su día a día como artista, bromeó: «Es una vida de pintar como una funcionaria, pero no cinco días a la semana, sino siete, y sin cobrar las horas extra». Contó que en las redes sociales siente cierta satisfacción indirecta al ver los viajes y la vida diaria de otras personas, pero que cuando descansa de verdad prefiere algo como una escapada corta a la nieve. Recordó con especial cariño lo que le dijo una amiga —«ojalá todo el mundo te quiera»—, aunque matizó: «Como no pinto los cuadros que la gente quiere, agradezco que les gusten, pero también es importante no desilusionarse cuando no ocurre».