Gangnam Life | OCTUBRE 2021, n.º 314: el hoy, nosotros y Gangnam a través de la pintura coreana
Entrevista publicada en el número de noviembre de 2021 (n.º 314) de «Gangnam Life», el boletín del distrito de Gangnam, en la que la pintora Kim Hyun Jung habla de su trabajo en pintura coreana a partir del hanbok y de la vida diaria sin adornos, de la orientación reciente de su obra tras 〈Historias de Naesoong〉 —«parodias de obras maestras», «matrimonio», «hanbok»—, de sus colaboraciones con firmas de cosmética o compañías de tarjetas de crédito y de obras ambientadas en Gangnam como 〈Naesoong: Tteokbokki de fantasía〉 o 〈Nueva estampa de costumbres del siglo XXI: El nacimiento de Venus〉. Cierra la entrevista expresando su intención de ampliar la mirada de su trabajo del «yo» al «nosotros» y de convertirse en una «divulgadora cultural» que dé a conocer el atractivo de la pintura coreana.
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Si la «pintura coreana» le parece clásica y difícil, la obra de Kim Hyun Jung ayuda a romper ese prejuicio. Sus cuadros, que llevan al lienzo el hanbok y la vida diaria sin adornos —dos cosas que a primera vista no encajarían—, se parecen no solo a la propia artista, sino también a nosotros, y despiertan una gran identificación.
Una pintura coreana que acorta distancias cambiando el enfoque
Kim Hyun Jung, para quien la reducción de exposiciones y de otras actividades públicas a causa de la COVID-19 fue más bien una oportunidad para dedicarse a pintar, se concentra últimamente, después de 〈Historias de Naesoong〉 —Naesoong (noción coreana que designa el gesto de ocultar los verdaderos sentimientos tras las apariencias)—, en un trabajo que expresa la cultura coreana en torno a claves como «parodias de obras maestras», «matrimonio» y «hanbok». Trabaja sobre todo con materiales de la pintura coreana, pero combina intentos y técnicas muy diversas —óleo, impresión 3D, arte de papel recortado, dibujo en iPad, vídeo, instalación— y, al mismo tiempo, publica en YouTube el proceso de producción de sus obras.
Su obra puede verse no solo en exposiciones, sino también en productos de la vida diaria, y esas colaboraciones acortan igualmente la distancia con la pintura coreana. De la cosmética a las tarjetas de crédito, la pintura coreana se combina sin estridencias con otras culturas o industrias y así ofrece su belleza al público.
«La colaboración que más me ha satisfecho últimamente fue la del yanggaeng. La imagen de un dulce tradicional y la pintura oriental encajaban muy bien. El trabajo con la compañía de tarjetas también resultó bastante gratificante: la tarjeta es un objeto de uso frecuente y normalmente se conserva entre cinco y diez años, así que se puede ver mi cuadro todo ese tiempo.»
Kim Hyun Jung señala que, para que el arte se disfrute en la vida diaria, los artistas también deben interesarse por el uso y el consumo de sus obras.
«¿Con qué frecuencia van a exposiciones? La mayoría dice una o dos veces al año. Por eso yo, como pintora, he decidido ir a buscarlos. En adelante haré colaboraciones variadas para que puedan disfrutar de mis cuadros en su vida diaria.»
Quiere recoger las fiestas de Gangnam como un Sipjangsaengdo
El distrito de Gangnam aparece a menudo en los cuadros de Kim Hyun Jung. 〈Nueva estampa de costumbres del siglo XXI: El nacimiento de Venus〉, que representa el descanso apacible en una sauna, o 〈Naesoong: Tteokbokki de fantasía〉, en la que se come el aperitivo más coreano en plena calle junto a la estación de Gangnam, están ambientadas en el distrito. La artista añadió que le gustaría representar en un cuadro el Festival de Gangnam.
«Del Festival de Gangnam me interesan sobre todo el concierto multimedia y la parte expositiva, que se celebran sin presencia física. Si no fuera por la COVID-19, estaría bien representar en un solo cuadro, a la manera de un Sipjangsaengdo —los diez símbolos tradicionales de la longevidad—, a los vecinos disfrutando con energía de las fiestas de Gangnam.»
Kim Hyun Jung, que expresó su deseo de ser una «divulgadora cultural» que dé a conocer ampliamente al público el atractivo y la belleza de la pintura coreana, explicó que, si su trabajo hasta ahora se ha centrado en el «yo», el de los próximos años ampliará algo más la mirada hacia el «nosotros» que vive esta misma época.