Kim Hyun Jung, pintora coreana ARTIST Hyunjung KIM

Mirae Gyeongje | El problema del «matrimonio y la maternidad»: la artista Kim Hyun Jung desenreda con humor el «estrés de las fiestas»

Medio Mirae Gyeongje Categoría Periódicos y artículos en línea Publicado el 2019.09.03 Periodista / Programa Kim Mi-jung Código de referencia MN0868

Mirae Gyeongje informó de que la artista Kim Hyun Jung celebra, con motivo del Premio Nacional de Artista Joven de Corea, su vigesimotercera exposición individual, «Una bandeja de huevos, la edad de casarse», del 2 al 14 de septiembre en el Kumbosung Art Center. La artista explicó que ha abordado con humor, mediante la parodia de obras maestras, la incertidumbre que siente la generación joven ante la independencia económica y el miedo a la maternidad y a la crianza en la antesala del matrimonio.

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Exposición individual de Kim Hyun Jung «Una bandeja de huevos, la edad de casarse»: una muestra sobre el «matrimonio» de la generación joven

[Mirae Gyeongje, redactora Kim Mi-jung] La pintora coreana Kim Hyun Jung, que a través de mujeres vestidas con hanbok quiere compartir con la serie Naesoong (noción coreana que designa el gesto de ocultar los verdaderos sentimientos tras las apariencias) las historias de la generación joven, celebra del día 2 al 14 su vigesimotercera exposición individual, «Una bandeja de huevos, la edad de casarse», en la planta baja del Kumbosung Art Center, en el barrio de Pyeongchang-dong (distrito de Jongno-gu, Seúl).

Esta exposición se organiza para conmemorar la concesión a Kim Hyun Jung del Premio Nacional de Artista Joven de Corea y cuenta con el patrocinio de la Asociación de Arte de Corea y del Kumbosung Art Center.

«Una bandeja de huevos, la edad de casarse» aborda el proceso de construcción de una conciencia de sí misma que entra en conflicto entre las expectativas del papel que se le exige en la relación con los demás y los deseos que de verdad tiene, y se sitúa en la línea de continuidad de la «serie Naesoong» de la artista.

En particular, recoge de forma desenvuelta las dudas sobre la identidad de una artista que, al enfrentarse al problema tangible del matrimonio, debe encarar los nuevos papeles de esposa, nuera y madre de alguien.

La autora quiere transmitir cómo asumen ella misma y el resto de la generación joven la incertidumbre ante la independencia económica, el miedo al territorio desconocido del parto y la crianza y la presión del papel de nuera.

En esta muestra se presentan numerosas obras que toman prestadas la composición básica y las imágenes de grandes pinturas.

Kim declaró: «Pensé que la composición y el color de las obras maestras podían resultar muy eficaces para expresar el mensaje que la pintora quiere transmitir. El elemento de ingenio que supone parodiar una obra maestra puede aliviar la presión que impone un tema tan delicado como el matrimonio. Si uno imagina la situación de unos padres que acuden a ver la exposición junto a sus hijos en edad de casarse, el encanto del ingenio brilla todavía más».

Y añadió: «Creía que las quejas de mi madre —"mi deseo de este año es que mi hija se case"— resonando como un eco no me afectarían, pero quizá se me habían ido acumulando como un gran estrés, porque en cierto momento la dirección de mi trabajo empezó a fijarse en el tema del matrimonio».

Si su trabajo anterior, la «serie Naesoong», se centraba por completo en «mí» y en «mis intereses» —la indagación en el interior, la búsqueda de la belleza exterior, la aspiración a una vida atractiva—, esta «Una bandeja de huevos, la edad de casarse» presenta obras en las que la mirada se amplía, a través de la institución del matrimonio, al «mundo que me rodea», incluidos esos otros potenciales con los que voy a establecer una relación estrecha.

Con esta serie, la autora quiere mostrar el proceso de maduración en el que uno va fijando su posición como miembro de la sociedad.

Kim señaló: «Hay adultos que, aun diciendo "fue un matrimonio que acabé haciendo porque llegó el momento", siguen imponiendo a la generación joven la exigencia irracional de que "hay que casarse porque ya toca"», y agregó: «A mí me parece que esa idea es peligrosa».

Y explicó: «¿No habría que reflexionar, al menos, sobre por qué debe uno casarse? Incluso para una excursión de un día hace falta un proceso de preparación; ante un matrimonio que promete un trayecto de varias décadas, ¿no habría que pensar y estudiar lo suficiente los distintos papeles que vamos a asumir? En que el matrimonio se retrase en nuestra generación influye, por supuesto, la presión económica, pero creo que pesan mucho la inquietud y la duda sobre si uno está preparado para soportar y aceptar los innumerables cambios a los que se enfrentará al casarse».

Eso sí, matizó: «Sin un cambio de fondo, este problema al que se enfrentan los jóvenes no será fácil de quitarse de encima», y añadió: «He volcado en este trabajo las cuestiones sobre las que he reflexionado observándolas de cerca y viviéndolas en persona, y con ello quiero compartir la inquietud emocional que sienten la generación de nuestros padres y la generación joven y, más allá, recordar que la angustia de los jóvenes ante el matrimonio no es en absoluto un capricho que pueda tomarse a la ligera».

Kim confía en que esta exposición pueda funcionar como una ventana de comunicación entre generaciones. Por eso la celebra precisamente en la temporada de Chuseok.

Las vacaciones de Chuseok son el periodo en el que los jóvenes piensan más en el matrimonio y en el que más oyen aquello de «hay que casarse porque ya toca». Se recomienda a quienes tienen la edad de «una bandeja de huevos» —los treinta años— que aprovechen las fiestas de Chuseok para hacer una escapada con sus padres al tranquilo Pyeongchang-dong, de aire limpio.

Sobre todo porque, mientras se contemplan obras divertidas y se intercambian con naturalidad ideas y preocupaciones, quizá la distancia entre las ideas de una generación y otra se acorte un poco. La artista expresó su deseo de que sea un tiempo para que la familia vea la exposición junta, comparta impresiones sencillas y se entienda mutuamente.

Por otro lado, en el rincón con cuestionarios dispuesto en la sala se puede ordenar las propias ideas y, al mismo tiempo, asomarse a la visión del matrimonio de todas las generaciones.

Esta exposición cuenta además con la colaboración de Studio A-Part (el fotógrafo Kim Do-hyung) y de Hwanggeumbaneul (con Kim Young-mi como directora). Se puede entrever la variedad de registros que ensaya la artista, con una exposición fotográfica en la que ella misma posa como modelo, y también participar en diversas actividades pensadas para espantar el estrés de las fiestas.

Redactora Kim Mi-jung

mjung1109@naver.com

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