Kim Hyun Jung, pintora coreana ARTIST Hyunjung KIM

Chosun Ilbo | [La radio pintada de Kim Hyun Jung (8)] El collage, el toque final del trabajo del Naesoong

Medio Chosun Ilbo Categoría Periódicos y artículos en línea Publicado el 2015.06.30 Periodista / Programa Kim Hyun Jung Código de referencia MN0054

La pintora coreana Kim Hyun Jung presentó en su columna la técnica del collage de papel hanji, la última fase de la elaboración de su serie 〈Naesoong〉. Explicó por qué acabó pegando hanji fino con la forma de la prenda para expresar la textura rígida y característica del jeogori del hanbok, y detalló el proceso concreto de trabajo: cocer el engrudo, decidir el color, teñir, pegar y arrancar el papel siguiendo la silueta.

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Levantar con suavidad, arrancar, unir, alzar de nuevo con cuidado y superponer.

Dar una capa de engrudo de olor a la vez crudo y tostado y añadir color.

Por la rendija de la puerta entreabierta, los delicados papeles hanji tendidos al viento tenue se estremecen como si sintieran pudor.

Un gesto que agudiza todos los sentidos, concentrado en la punta de los dedos, y que hace sentir el estremecimiento del toque final; un trabajo que lleva a viajar en el tiempo hasta la intimidad de los juegos con muñecas de papel de la infancia; no todos los procesos de la pintura son siempre agradables, pero el único que hago invariablemente tarareando es precisamente el collage.

La última fase en la elaboración de la serie 〈Naesoong〉 (Naesoong: noción coreana que designa el gesto de ocultar los verdaderos sentimientos tras las apariencias) consiste en pegar papel hanji sobre el jeogori, la chaqueta superior, y sobre la falda, es decir, en hacer un collage. El collage se caracteriza además por emplear hanji fino de manera que la silueta de la figura quede traslucida.

〈Naesoong: Anhelo amoroso〉. Kim Hyun Jung se especializó en el Departamento de Pintura Oriental de la Universidad Nacional de Seúl y se graduó en la escuela de posgrado de la misma universidad; en la actualidad llama la atención del mundo del arte coreano por su expresión fresca y original de un tema tan singular y atractivo como el Naesoong, siempre acompañado del hanbok. www.kimhyunjung.kr

El uso de la técnica del collage en 〈Naesoong〉 tenía como objetivo primero adoptar un método de expresión adecuado para el jeogori del hanbok. Es decir, quería plasmar de forma verosímil esa sensación crujiente y tensa del jeogori y, después de mucho pensarlo, se me ocurrió el collage de hanji. La falda del hanbok, almidonada, tiene un movimiento ondulante, mientras que el jeogori se ajusta al cuerpo hasta resultar casi algo estrecho y transmite una sensación más rígida. Ocurre sobre todo con la línea del hombro, y el collage de hanji resultaba muy eficaz para revelar esa textura del hanbok.

Por otra parte, expresar la silueta de la figura mediante el collage refuerza la impresión de que a la figura se le «pone» el hanbok. La parte de la falda se pinta con tinta y color suaves para que la silueta se adivine, pero en el jeogori, al añadir encima hanji fino con la forma de la prenda, destaca especialmente el sentido de vestir a la figura con un hanbok semitransparente.

En general, no es fácil encontrar los procedimientos de la pintura coreana recogidos en libros. Por eso se suele trabajar recibiendo la enseñanza en la relación entre maestro y discípula. Quiero poner en orden el proceso tal como lo he aprendido de varias maestras y maestros y lo he asimilado a mi manera.

Una imagen del trabajo de collage.

Primero, el proceso de cocer el engrudo.

Cocer un almidón de cinco años, siguiendo el método tradicional que me transmitieron, es un placer también para la nariz. Se mezclan el agua y el almidón en una proporción de 1:2,75 y se cuece removiendo. El estudio se llena de aroma a carbonara. Y hay que remover con el palo con tanta fuerza que se acaba sudando por todo el cuerpo. Después se pasa por un colador de bambú para filtrarlo y dejarlo suave. En todo este proceso hay que emplear en lo posible utensilios de madera, porque el contacto con el metal reduce el poder adhesivo.

Segundo, el proceso de decidir el color del jeogori.

Esta fase da la sensación de estar de compras. Con una carta de colores decido el del jeogori, buscando qué color le va bien a la figura y haciendo coincidir el color con el contenido que quiero expresar en la obra.

Tercero, el proceso de teñir el hanji.

Para la parte del jeogori se consigue el tinte del color elegido previamente y se tiñe.

La falda también se hace a veces en collage, y en ese caso siempre se expresa con tinta china.

Como es difícil conseguir hanji fino, este es el proceso de dar el color de prenda deseado a un hanji hecho directamente en un taller de papel. Se puede teñir tiñendo la propia morera, la materia prima, antes de fabricar el papel, o bien aplicando varias capas de color sobre el hanji ya hecho.

Cuarto, se pega con el engrudo preparado al principio, siguiendo los pliegues.

Por último, se arranca el papel con la mano siguiendo la silueta.

Aunque la técnica nació con la idea de dejar traslucir la figura, requiere todos estos pasos y, por miedo a perder la silueta buscada si algo sale mal,

trabajo siempre con tensión y concentración.

En cierto modo, creo que también en la vida diaria hacemos innumerables collages. A veces queremos borrar las palabras que nos hirieron de alguien; otras, reunir con cuidado las emociones buenas y pegarlas bien en nuestra vida. Incluso los sentimientos que se rompen en cuanto se manejan con un poco de brusquedad, si se disponen bien junto a otros recuerdos y se hace con ellos un collage, se pueden conservar de forma más firme y durante más tiempo.