Maeil Business TV | Issue & People: la pintora coreana Kim Hyun Jung
En el episodio 83 de «Issue & People», de Maeil Business TV (16 de julio de 2021), el director Jang Yong-su entrevistó a Kim Hyun Jung y presentó su serie «Naesoong».
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«Muy buenas, queridos telespectadores: soy Jang Young-su, de Issue & People.» El presentador anunció que el programa se ocuparía de un hanbok con un encanto completamente distinto de la imagen elegante y recatada que suele asociarse a esta prenda, y presentó a Kim Hyun Jung, la pintora coreana que retrata la pintura de costumbres de la Corea del siglo XXI.
Cuando se le pidió que se presentara, la artista respondió riendo: «Cuando aparezco vestida así, con hanbok, mucha gente me pregunta quién es esa mujer, si me he casado hoy o si me dedico a la música o a la danza tradicional coreanas. La pregunta que más recuerdo es cuando alguien me preguntó si acaso era chamana». Y añadió: «Soy Kim Hyun Jung, pintora coreana que retrata a una mujer vestida con hanbok montando en moto y haciendo cosas de la vida diaria».
Sobre el apodo de «la ídolo de la pintura coreana» explicó: «Cuando uno piensa en la profesión de pintor le viene a la cabeza la imagen de una persona de mediana edad; yo soy bastante más joven de lo que se espera y, como me comunico mucho por redes sociales, se ha formado una cultura de fans en torno a unos 200.000 seguidores. De ahí que, como a los cantantes, me hayan puesto el título de ídolo». Se mencionó también su inclusión en 2017 en la lista de Forbes Asia de «30 personas influyentes menores de 30 años».
Sobre su serie más representativa, «Naesoong (noción coreana que designa el gesto de ocultar los verdaderos sentimientos tras las apariencias)», iniciada en 2013, dijo: «Pensé en el Naesoong como una especie de mentira piadosa: actuar de forma distinta a lo que se siente, pero de un modo adorable, imposible de detestar. En las exposiciones en el extranjero es difícil hacer entender este concepto, así que suelo presentarlo mediante la idea de la pintura de costumbres. Si tuviera que expresar el Naesoong con otra palabra, diría “la mirada de los demás”. Pinto con el deseo de que, al menos mientras contemplan mis cuadros, los visitantes sonrían».
Siguió la explicación de las obras. 〈Hoy también, el armario vacío〉 recoge la sensación de abrir el armario y no encontrar nada que ponerse; 〈La mesa perfecta〉, el instante de comer a toda prisa usando una caja de paquetería como mesa. Sobre la técnica con la que trata el hanbok explicó: «La parte de arriba la expreso pegando papel hanji y la falda, con tinta china. Pinto dejando ver el interior porque creo que el Naesoong resulta adorable precisamente porque se le ve todo por dentro: primero dibujo la silueta de la figura y luego la visto con el hanbok».
Se presentaron también su serie 〈Shin Saimdang〉, realizada en colaboración con la Corporación Coreana de Acuñación y Seguridad, y la serie «Las Olimpiadas de Naesoong» (con obras inspiradas en un salón de billar o 〈Veintisiete, el peso del tiempo〉, ambientada en un gimnasio). Contó además la anécdota de haber sido la segunda coreana en celebrar una exposición individual en el Museo Metropolitano de Nueva York. «Un visitante extranjero vio 〈Tú, que me mueves〉, el cuadro de la moto de McDelivery, y me elogió llamándome genial. Aunque no entendía el sentido exacto, sí percibía que era un traje tradicional, y le parecía genial haber imaginado un servicio de reparto, algo así como un drive-through. En realidad le expliqué la cultura del reparto en Corea, con aplicaciones como “Baedal Minjok”, y que somos el reino del reparto a domicilio», relató.
Sobre sus ámbitos de actividad los dividió en cuatro: exposiciones y creación, clases y conferencias, colaboraciones con empresas (consultoría de imagen), y la actividad como influente, incluida su labor de embajadora de imagen de la ciudad de Seúl, junto con el «dibujo social» en línea. «El dibujo social es una actividad en la que los internautas aportan ideas en las redes sociales y, comunicándonos en tiempo real, vamos completando el cuadro. Al principio me desconcertó, porque lo consideraba mi terreno, pero he llegado a asumirlo como una creación conjunta a partir de la inteligencia colectiva», explicó.
Sobre la serie que tiene en curso, «Una bandeja de huevos, la edad de casarse», señaló al cerrar la entrevista: «Hoy, cuando la población que se casa disminuye, yo misma he recibido sin parar, desde el final de la veintena, la pregunta de cuándo me caso. Quería contar que no aplazamos el matrimonio por inmadurez, sino porque tenemos nuestras propias inquietudes, y por eso sigo con este trabajo que lo compara con una bandeja de huevos, es decir, con la treintena».