Kim Hyun Jung, pintora coreana ARTIST Hyunjung KIM

Polinews | [Poli-entrevista] El BTS del mundo del arte que lidera la globalización de la nueva ola coreana: la pintora coreana Kim Hyun Jung

Medio Polinews Categoría Periódicos y artículos en línea Publicado el 2021.11.23 Periodista / Programa Kim Jae-kwang Código de referencia MN1001

Polinews entrevistó a la pintora coreana Kim Hyun Jung y repasó el conjunto de su universo artístico: cómo empezó a pintar pintura tradicional coreana, el origen de la serie 〈Historias de Naesoong〉, en la que ella misma es la modelo, sus reconocimientos —entre ellos la lista de Forbes de las 30 personas más influyentes—, su exposición individual de 2016 〈El parque de atracciones de Naesoong〉 y la serie 〈Matrimonio〉, que parodia obras maestras de la pintura. La artista expresó su deseo de encabezar la globalización de la ola coreana en el ámbito de las artes plásticas y de contribuir al prestigio del país.

Ver el texto completo

[Poli-entrevista] El BTS del mundo del arte que lidera la globalización de la nueva ola coreana: la pintora coreana Kim Hyun Jung

2021.11.23 10:57:49

La estrella ídolo de la pintura coreana, que reúne inteligencia, belleza y talento

Se propone encabezar la globalización de la nueva ola coreana en las artes plásticas y contribuir al prestigio del país

Quiere llegar a ser el «BTS del mundo del arte», reconocido en todo el mundo

Hay alguien que ha construido una posición sin igual en el campo de la pintura tradicional coreana con una obra fresca y singular y que, ampliando su actividad tanto dentro como fuera del país, se está convirtiendo en el «BTS del mundo del arte». Se trata precisamente de la pintora coreana Kim Hyun Jung. Polinews se reunió con ella para conocer su visión y sus aspiraciones. [Nota de la redacción]

▲ La pintora coreana Kim Hyun Jung.

—Le pedimos una breve presentación.

Soy Kim Hyun Jung, pintora coreana. Partiendo de la elegancia y del aire secreto que transmite el hanbok, pinto escenas cotidianas de la mujer coreana del siglo XXI, que lleva hanbok sin guardar las formas. Quizá por plasmar en mis cuadros la vida diaria de esta época, también me llaman pintora de costumbres del siglo XXI, al modo de Kim Hong-do y Shin Yun-bok, los pintores de costumbres de la dinastía Joseon.

—¿Hubo algún motivo por el que empezara a pintar pintura tradicional coreana?

Empecé a estudiar arte a los 8 años y, tras ingresar en la Escuela Secundaria de Artes Sunhwa, aprendí arte con mayor profundidad. En un principio también me interesaba el diseño, pero por aquel entonces quedé profundamente fascinada por la pintura oriental y, en particular, por la pintura a la tinta, así que me especialicé en pintura oriental.

Las primeras herramientas artísticas que tomé en mi vida fueron sobre todo materiales de pintura occidental (ceras). Después de usar únicamente materiales occidentales, todavía recuerdo con nitidez la sorpresa que me produjo mi primer contacto con la pintura coreana. Fue entonces cuando decidí dedicarme a ella. Además, durante el bachillerato leí el libro 〈Clase magistral sobre la belleza (美) de Corea〉, del profesor Oh Ju-seok, que comenta e ilumina principalmente la obra del maestro Kim Hong-do desde la perspectiva de «la belleza coreana»; aquella lectura me conmovió profundamente por la bella y extraordinaria tradición de nuestro arte.

Al final quise alcanzar el ingenio y la fina capacidad de observación del maestro Kim Hong-do, así como el dominio del pincel lleno de vitalidad que se aprecia en obras como 〈Mudong (舞童, el niño danzante)〉 y 〈Ssireum (la lucha tradicional)〉, y esa idea me llevó a mantenerme fiel a las técnicas y los materiales propios de la pintura oriental.

—Su obra resulta muy fresca y singular a la vez.

En cuanto a la técnica, trabajo con un lenguaje pictórico nuevo que suma el collage de la pintura occidental a la tradicional pintura de tinta con ligeros toques de color. Con el collage de papel hanji he buscado dar volumen a esa textura crujiente tan característica del jeogori del hanbok, y con la tinta he pintado la falda del hanbok para transmitir su transparencia. Los toques de color los reservo para las figuras y los objetos. Realizo un trabajo que preserva los elementos tradicionales de la pintura oriental y que, al mismo tiempo, el público contemporáneo puede disfrutar y sentir con naturalidad.

▲ La artista durante una conferencia, vestida con hanbok.

Aunque tomo prestados los procedimientos de la pintura oriental tradicional, creo que mi obra resulta fresca y singular porque el encuentro de las técnicas de Oriente y Occidente, la fusión de las culturas materiales de ambos mundos, se percibe como algo distinto.

—En la mayoría de sus obras la modelo es usted misma.

〈Historias de Naesoong〉 — Naesoong (noción coreana que designa el gesto de ocultar los verdaderos sentimientos tras las apariencias)— es mi propio autorretrato. Pero no empezó siendo un autorretrato. El punto de partida de la serie Naesoong fue pintar a las personas que me miraban con prejuicios, sin conocer bien cómo soy en realidad, y, como necesitaba una modelo para los retratos, empecé sin darle demasiada importancia a pintarme a mí misma.

▲ Nuevo Sipjangsaeng-do (los diez símbolos de la longevidad).

Sin embargo, al pintarme a mí misma me di cuenta de que los prejuicios y las ideas preconcebidas son un problema instintivo y universal de las personas corrientes. También veía reflejada en ello mi propia manera de ser, tan sensible a la mirada ajena. Desde entonces empecé a pintar autorretratos a partir de mis pensamientos, mi vida diaria y mis experiencias, y así sigo recorriendo con firmeza el camino de la pintura hasta hoy.

—Nos gustaría conocer el secreto de haber acumulado tantos logros en tan poco tiempo.

Si lo repaso con calma, creo que siempre fui una niña muy ambiciosa. Quizá por eso tenía opiniones firmes y era muy tenaz. Mientras crecía, esa ambición fue también motivación para aprender y motor para seguir avanzando sin pausa. En cambio, ahora que soy adulta, a veces es más bien la causa de que me exija demasiado y acabe agotada.

La pintura coreana exige expresar el detalle, de modo que hay que trabajar durante mucho tiempo; si las preocupaciones me nublaban la concentración, solo se aceleraba mi inquietud y el trabajo se retrasaba. Dirigir un centro de arte implica tomar muchas decisiones, y aunque agradezco vivir experiencias variadas, como colaboraciones o conferencias, procuro no olvidar que soy pintora.

Para ello, lo primero era no obsesionarme demasiado con lo que tengo justo delante de los ojos. Al soltar esa ambición, el cuerpo y la mente se me volvieron más sanos y pude concentrarme mejor en el trabajo, lo que me dio fuerzas para sostener buenos resultados. Y creo que es por esa dedicación constante a la obra por lo que hoy se me reconoce.

—Su historial de reconocimientos es brillante.

He recibido distinciones diversas, como figurar entre las 30 personas más influyentes seleccionadas por Forbes o entre las «100 personas que iluminarán Corea dentro de diez años» elegidas por el Dong-A Ilbo. Quiero aprovechar esta ocasión para dar las gracias a todas las personas implicadas. Creo que si los medios se fijan en mí es porque muchas personas han sentido mi obra como algo propio y la han querido.

▲ Las 30 personas más influyentes seleccionadas por Forbes.

Sobre todo, creo que es el resultado de comunicarme con el público como pintora y de haber trabajado en ámbitos muy diversos, y quiero seguir en activo con constancia, energía y pasión.

—¿Hay alguna obra o algún acto que recuerde de manera especial?

Hay un episodio que recuerdo especialmente. De 〈Acha (我差, «me he equivocado»)〉, una obra temprana de 〈Historias de Naesoong〉, se dijo que era una pieza satírica sobre la mujer contemporánea. Yo misma reconozco que había margen suficiente para valorarla así. Pero, en realidad, apenas había intención de satirizar ni de señalar como problema social «la tendencia al lujo de las mujeres jóvenes». Interesarse por unos zapatos bonitos, un bolso de lujo caro o el café de una cadena especializada era mi propio retrato, y eso fue lo que expresé en la obra; el cuadro dio mucho que hablar en internet y así he continuado 〈Historias de Naesoong〉 hasta hoy.

▲ 〈Acha (我差)〉, de 〈Historias de Naesoong〉.

En cuanto a los actos, recuerdo mi exposición individual 〈El parque de atracciones de Naesoong〉, celebrada durante 27 días entre marzo y abril de 2016. Fue una exposición sin precedentes en Corea, con una asistencia masiva de 67.402 visitantes. Entonces vinieron grupos de madres vestidas con hanbok con las que me hice fotos y a las que guié por la exposición: una experiencia valiosísima para una pintora que retrata el hanbok.

—¿Tiene algún deseo hacia la sociedad como artista?

La realidad es que, en comparación con la música, las artes plásticas no cuentan con una base de público amplia. En particular, la pintura oriental y, dentro de ella, la pintura coreana no reciben mucha atención. Igual que hoy la música suena en algunas calles, me gustaría que más personas pudieran compartir y disfrutar la belleza y el placer de contemplar el arte.

No tiene que ser necesariamente pintura coreana, por supuesto. Pero, como persona que se dedica a la pintura oriental y en especial a la coreana, quiero ponerme al frente para que este ámbito se disfrute de forma más amplia. Con ese fin, pienso seguir impulsando una obra basada en la «empatía» y estudiar con dedicación todo lo relacionado con ella.

—¿Qué diría a los jóvenes que quieren cumplir sus sueños?

Lo que quiero decir a los jóvenes que desean cumplir sus sueños es: «Demos lo mejor de nosotros». Desde pequeña, cuando mis notas no eran buenas, mis padres siempre me preguntaban: «¿Has hecho todo lo que podías?».

Esas palabras han sido el motor que me ha permitido dar siempre lo mejor de mí y seguir trabajando como pintora hasta hoy. A los jóvenes que están construyendo sus sueños quiero animarlos a dar lo mejor de sí en lo que esté a su alcance y a no rendirse.

—¿Cuáles son sus planes y aspiraciones de futuro?

En 2019 presenté la exposición individual 〈Una bandeja de huevos: la edad de casarse〉. Desde entonces vengo expresando en mi obra historias sobre el matrimonio parodiando obras maestras: 〈La creación de Adán〉, de Miguel Ángel, se convierte en 〈Matrimonio: Cheonchi-chai (un mundo de diferencia)〉, y 〈El grito〉, de Munch, en 〈Matrimonio: Welcome to Shield〉. Por otro lado, en esta era de convivencia con el COVID-19 me gustaría celebrar pronto una gran exposición presencial para presentar mis obras.

▲ 〈Matrimonio: Cheonchi-chai〉, parodia de 〈La creación de Adán〉 de Miguel Ángel.

También tengo un plan de mayor alcance. Quiero seguir entregada con constancia a mi trabajo como pintora coreana, ser reconocida como el «BTS del mundo del arte» no solo en Corea, sino también en el extranjero, y encabezar la globalización de la ola coreana en las artes plásticas y la proyección del prestigio del país.

Kim Jae-kwang stmkjki@polinews.co.kr

ⓒ Polinews (www.polinews.co.kr). Prohibida la reproducción y redistribución sin autorización

Polinews cumple el código ético de la prensa digital de la Comisión de Prensa en Internet de Corea.

Ver original →