Oilbank | La mujer que hace Naesoong, la mujer sin Naesoong
Diálogo publicado en la sección «Entrevista sorpresa» del número de febrero de 2017 de la revista corporativa de Hyundai Oilbank, entre la pintora coreana Kim Hyun Jung y Lee Jong-chan, empleado de Hyundai Chemical. Ambos, de la misma edad, conversaron sobre el sentido de la serie «Naesoong», su filosofía creativa y su actualidad, como la exposición individual por invitación en el Museo Metropolitano de Nueva York. Texto: Lee Sun-ju. Fotografía: Lee Seung-heon. Vestuario: Park Sul-nyeo Hanbok.
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La mujer que hace Naesoong, la mujer sin Naesoong
Kim Hyun Jung, pintora coreana
Una mujer de aire recatado, vestida con hanbok, deja ver por completo el interior de su falda mientras se sube con toda naturalidad a una moto de reparto de comida rápida, o sorbe unos fideos instantáneos en la postura más cómoda del mundo. Que alguien adopte sin titubear posturas tan relajadas con una ropa que pediría más bien dos manos finamente cruzadas parece, por otra parte, lanzar un desafío sin palabras. Las obras de la pintora coreana Kim Hyun Jung, que invocó la palabra clave «Naesoong (noción coreana que designa el gesto de ocultar los verdaderos sentimientos tras las apariencias)» destruyendo con posturas provocadoras el yugo del hanbok, esa prenda que exige compostura, resultan por eso siempre nuevas, divertidas y próximas. Después de que las trece obras presentadas en su exposición individual 〈Historias de Naesoong〉, en 2013, se vendieran íntegramente en dos días, Kim Hyun Jung celebró en enero de 2016, como la artista más joven en hacerlo, una exposición individual por invitación en el Museo Metropolitano de Nueva York. Lee Jong-chan, empleado de Hyundai Chemical y de su misma edad, fue a conocer a esta artista, incluida además en la lista de las «100 personas que harán brillar a Corea dentro de diez años» que selecciona el Dong-A Ilbo.
[Lee Jong-chan, del equipo de apoyo de personal de Hyundai Chemical, & Kim Hyun Jung, pintora de estilo oriental]
Lee Jong-chan: Tenemos la misma edad, así que me da curiosidad saber cómo llegó a ser pintora coreana tan joven. ¿Podría presentarse?
Kim Hyun Jung: Cuando era pequeña, mi hermana mayor aprendía a pintar y me parecía algo muy elegante. A los hermanos menores siempre nos da por imitar lo que hace la mayor. Por eso empecé a estudiar pintura de forma profesional a los ocho años. Pasé con naturalidad a institutos de enseñanza artística y también en la universidad me especialicé en Bellas Artes. Estudié de todo, pintura occidental y pintura oriental, y mi nombre se dio a conocer de verdad como pintora coreana cuando celebré la exposición individual por invitación en el Museo Metropolitano de Nueva York.
Lee Jong-chan: Es la segunda artista coreana en celebrar una exposición individual por invitación en el Museo Metropolitano de Nueva York. Y, además, la más joven. No entiendo mucho de pintura, pero sus obras me resultan de algún modo cercanas y cómodas. Me pregunto si no será por eso que gustan tanto. ¿Cómo le va últimamente?
Kim Hyun Jung: Me alegra mucho oír que mis obras le resultan cómodas. Ahora mismo estoy en un periodo de descanso desde la exposición 〈El parque de atracciones Naesoong〉, que inauguré en marzo del año pasado. Estoy pensando nuevas obras para presentarme ante el público con algo mejor y doy muchas conferencias para acercar el arte a la gente. Hasta ahora he pintado el Naesoong de las mujeres, así que a veces pienso: ¿y si en las próximas obras pinto la fanfarronería de los hombres? (risas) Pero no conozco bien el mundo de los hombres, así que dudo que llegue a convertirse en obra. Ya que estamos, podría preguntárselo a usted, Jong-chan. ¿Qué formas tiene la fanfarronería masculina?
Lee Jong-chan: Pues no sé… ¿Intentar pagar primero la cuenta cuando se sale a beber? (risas) Creo que en una conversación con usted no se puede dejar de lado la palabra «Naesoong». Sé que los personajes de sus obras están ligados a ese término: ¿qué significa concretamente el Naesoong para usted?
Kim Hyun Jung: El sentido que da el diccionario es «aparentar mansedumbre por fuera mientras se guarda astucia por dentro». En nuestra sociedad la palabra misma se considera casi patrimonio exclusivo de las mujeres, pero yo no lo veo así. La entendí como un deseo universal, sin distinción de sexo, de ser reconocido por los demás. Al final, el Naesoong consiste en comportarse de otro modo para mostrar una buena imagen. Todos tenemos por instinto el deseo de ocultar lo que nos falta y mostrar lo mejor, así que, en cierto sentido, pensé que era el fenómeno por el que cada individuo cede su identidad ante las convenciones de la sociedad.
Lee Jong-chan: Entonces me pregunto qué Naesoong tiene usted. Cuéntenos con sinceridad con qué Naesoong oculta sus carencias y muestra su mejor cara.
Kim Hyun Jung: Presiento que tengo que contestar bien a esta pregunta. (risas) Mi Naesoong tiene un sentido amplio y un sentido estricto. El sentido estricto es picotear la comida delante del chico que me interesa. Querer mostrarse más guapa es un instinto femenino, ¿no? Aunque mi nivel de Naesoong en ese sentido estricto no es muy alto. Hay muchas mujeres que comen poquísimo delante del hombre que les gusta, pero yo soy 100 % comilona. ¡Como muchísimo!
Lee Jong-chan: Creo que las obras que tienen el Naesoong como concepto son especiales también por la elección de los materiales. En la parte superior del cuerpo hay papel hanji superpuesto y en la inferior emplea la técnica tradicional coreana de tinta y aguada ligera. ¿Por qué usa técnicas distintas arriba y abajo?
Kim Hyun Jung: Pensé que el contraste entre la ropa y la conducta permitiría transmitir con más eficacia el tema del Naesoong. Y pintar a la figura desnuda y expresar después la transparencia mediante el collage (la chaqueta jeogori) o la aguada ligera (la falda) también responde a mi deseo de transmitir esa mirada sobre el Naesoong que dice «se te ve todo por dentro». Por el hecho de ser mujeres, en la vida muchas veces debemos ocultar nuestros deseos propios y nuestra verdadera forma; con la técnica del desnudo quise dar el sentido de que, si se atraviesa la ropa como si fuera un telón, es posible encontrarse con la esencia sobria de la persona.
Lee Jong-chan: También es muy activa en redes sociales, ¿verdad? ¿Qué tipo de comunicación desea establecer a través de sus obras y qué mensaje quiere transmitir?
Kim Hyun Jung: Creo que, para que la cultura del arte se disfrute de forma tan popular como la música, hay que prestar atención también a su uso comercial y a su consumo. En ese sentido, las redes sociales son un medio muy eficaz para dar a conocer mi trabajo y a mí misma. Fuera de las exposiciones hay pocas ocasiones de encontrarse directamente con el público, así que también resuelven ese problema. De hecho, conozco al público por internet y obtengo muchas ideas inesperadas que no había imaginado. Se han convertido, sin darme cuenta, en una parte de mi trabajo.
Lee Jong-chan: Por último, dedique unas palabras a los empleados de Hyundai Oilbank.
Kim Hyun Jung: Creo que para vivir no basta con un solo mentor o un solo modelo. Más que fijarse un único mentor y seguirlo, recomiendo encontrarse con muchísimos mentores con quienes compartir una mirada amplia, experiencias y pensamientos. Dediquen treinta minutos al día a conversar mientras comen o toman un café. En un mes serán treinta personas; en un año, 365. Y ojalá, al conversar, busquen las virtudes de esa persona y las elogien. La fuerza con la que miramos el mundo se vuelve positiva.
Lee Jong-chan: Tiene muchos apodos: pintora de costumbres del siglo XXI, pintora coreana pop… ¿Cómo le gustaría de verdad que la llamaran? ¿Y cuál es la obra a la que tiene más apego? También me interesan sus planes de exposición.
Kim Hyun Jung: Si le soy sincera, me gustan todos: «ídolo de la pintura coreana», «pintora de costumbres del siglo XXI», «pintora coreana pop». Solo puedo agradecer que me miren con tanta benevolencia. Yo misma creo que me falta mucho, y precisamente porque me miran así me prometo trabajar todavía más. La obra a la que tengo más apego es 〈Narciso〉, la primera que presenté con el tema del Naesoong. Representa el instante en que, con un espejito del tamaño de la palma de la mano delante, me concentro en maquillarme las cejas; con esta obra gané además la medalla de oro en el Gran Certamen de Arte de Mujeres de Corea, así que tiene mucho significado para mí. Sobre los planes de exposición todavía no sé bien. Solo que me interesan mucho el vídeo y la instalación, así que imagino que pronto me comunicaré con el público mediante obra tridimensional.
Texto: Lee Sun-ju / Fotografía: Lee Seung-heon / Vestuario: Park Sul-nyeo Hanbok