Dongduk Yeodae Hakbo | Un encuentro con la mujer astuta que hace «Naesoong»
El periódico universitario Dongduk Yeodae Hakbo entrevistó a Kim Hyun Jung (28), pintora de arte tradicional coreano que se toma a sí misma como modelo para su serie «Naesoong». La artista explicó que la herida sufrida tras presentar su obra en una exposición fue el detonante para pintar la naturaleza humana que difiere por dentro y por fuera, y que el trabajo derivó en un autorretrato confesional cuando, al mirarse en el espejo, advirtió que ella y la figura de sus cuadros se parecían. Presentó obras representativas como 〈Naesoong: Narciso〉 y 〈Extraño o familiar〉, y habló también de su comunicación con el público a través de las redes sociales y de los preparativos de la nueva serie «Parque de Atracciones Naesoong».
Ver el texto completo
Una mujer vestida con hanbok y el cabello primorosamente trenzado mira fijamente a algún punto. Pero, atención: si se observa de cerca, la falda es completamente transparente y ella calza tacones altos. Además, sostiene un taco de billar en una mano y a su lado hay una lata de cerveza. ¿De quién es esta historia? Es la historia de las obras de Kim Hyun Jung (28), pintora de arte tradicional coreano que siempre se pinta a sí misma como modelo.
Kim Hyun Jung es una artista muy popular: en la exposición individual celebrada el pasado junio en el Gana Insa Art Center estableció el récord histórico de visitantes de la sala. Cuenta además con numerosos galardones, entre ellos su elección como «artista a la que hay que prestar atención» por la Asociación de Críticos de Arte de Corea. En junio del año pasado inauguró su quinta exposición individual, «Olimpiadas Naesoong», y ahora prepara una nueva muestra. Con todo ello a sus espaldas, tiene apenas 28 años. Nos reunimos con quien llaman «la ídolo de la pintura coreana» para escucharla.
Preséntate, por favor.
Soy Kim Hyun Jung, pintora de arte tradicional coreano y pinto sobre el «Naesoong» (noción coreana que designa el gesto de ocultar los verdaderos sentimientos tras las apariencias). Además de exponer, doy conferencias, concedo entrevistas y soy activa en redes sociales. El Naesoong de mis cuadros significa «la actitud que se muestra, distinta de lo que se siente por dentro, para satisfacer la mirada ajena o la valoración convencional». Plasmo esa naturaleza humana llamada Naesoong mediante el recurso del autorretrato.
¿Qué distingue a la pintura de Kim Hyun Jung?
Mantengo vivos los elementos de la belleza tradicional y, al mismo tiempo, pinto obras que el público pueda disfrutar cómodamente y con las que pueda identificarse. Las figuras de mis cuadros visten siempre hanbok y aparecen en actitudes cotidianas, sin ninguna formalidad. Me gustan el color y la textura del hanbok y, además, resulta eficaz para expresar el Naesoong, que es el tema de mi obra. El hanbok tiene la imagen de «prenda noble y ceremoniosa», ¿verdad? Sin embargo, la figura levanta pesas, maneja un teléfono móvil o monta en moto, cosas que no le pegan nada, de modo que puedo subrayar el contraste entre la vestimenta y la acción.
¿Por qué empezaste a pintar sobre el Naesoong?
Cuando presenté mis obras por primera vez en una exposición, me dolió mucho ver a personas que delante de mí solo decían cosas buenas de los cuadros y por detrás los criticaban. Al superar esa herida me surgió el deseo de caricaturizar a quienes son distintos por dentro y por fuera. Pero, pintando, llegué a pensar que ocultar la propia cara verdadera es una naturaleza que todos tenemos, yo incluida. Al fin y al cabo, es difícil que una persona juzgue con claridad cómo es realmente.
De ahí nació también el hecho de pintarme a mí misma como modelo. Al principio hacía fotografías para lograr una representación más realista, porque en el retrato la composición y la postura de la figura son fundamentales. Pero un día me miré en el espejo del taller y vi que no solo los rasgos se parecían a mí: también se me parecía esa actitud de «no atreverme a mostrar mi naturaleza con desenvoltura y quedarme a medias, pendiente de la mirada de los demás». Desde entonces empecé a expresar con sinceridad, a través de la pintura, la reflexión sobre mí misma. Pensé: «Si me sincero, quizá poco a poco gane aplomo ante las miradas». Y comencé a pintar las situaciones de Naesoong que encuentro en mi vida diaria. En definitiva, la «serie Naesoong» es mi autorretrato confesional.
Al construir la obra a partir de mí misma, todas las figuras de la serie Naesoong acabaron siendo mujeres. Últimamente recibo muchas peticiones del público para que aborde «el Naesoong que hacen los hombres». Todavía no me siento segura, porque no he vivido la vida de un hombre, pero si mi mirada se amplía y llego a captar también el Naesoong masculino, me gustaría intentarlo.
Háblanos de la exposición «Olimpiadas Naesoong».
«Olimpiadas Naesoong» es una muestra sobre las emociones y los fragmentos de preocupación que afloran al hacer ejercicio en la vida diaria. El otoño pasado fui por casualidad al parque municipal de Yangjae-dong, cerca de mi taller. Al usar los sencillos aparatos de gimnasia sentí que salían a la superficie emociones que solía reprimir y que mis preocupaciones se disolvían. Volví directamente al taller y empecé a llevar al lienzo, bajo el tema de las «Olimpiadas», esos fragmentos de emoción que emergen con el ejercicio cotidiano. Expresé el Naesoong captando movimientos deportivos difíciles de hacer vestida con hanbok. En realidad, más que fijar el tema, lo que más me costó fue elegir las disciplinas que iba a representar. Tomé como criterio «la familiaridad cotidiana en la vida moderna» y pinté deportes comunes como el monopatín, el esquí o el billar.
¿Hay alguna obra que recuerdes de manera especial?
La obra 〈Naesoong: Narciso〉. Le tengo mucho cariño porque fue la primera que presenté con el tema del Naesoong. Es un cuadro en el que aparezco absorta en maquillarme ante un espejo de mano del tamaño de la palma. Me pareció la imagen más representativa de este Naesoong. Con ella recibí además la medalla de oro en el Gran Concurso de Arte Femenino de Corea, así que tiene un gran significado personal. También me es muy querida 〈Extraño o familiar〉, que expresa el momento que marcó un giro en mi trabajo. Esta obra se compone de dos piezas. Muestra a dos mujeres sentadas frente a frente con consolas de videojuegos incompatibles entre sí, y da imagen a aquel instante en que me asomé a mi propia figura, familiar y a la vez extraña.
Veo que te comunicas activamente con el público.
Cada vez que contemplaba obras en un museo sentía que interpretar sola su significado tenía un límite. Existe un muro entre el público y el arte. Por eso pensé que, si el propio artista explica su intención, el público lo disfrutará mucho más. Desde entonces procuro hablar directamente con quienes vienen a mis exposiciones.
Con ese fin también soy muy activa en redes sociales. Quería que la gente accediera con más facilidad a mis obras y a las historias que hay detrás. Al principio empecé por autopromoción, pero al publicar textos sobre las obras soy yo la que acaba recibiendo inspiración. Ordeno mis ideas sobre el trabajo, me miro a mí misma y, por otro lado, también saco fuerzas de quienes me animan.
El momento en que más satisfecha me siento tras presentar una obra es cuando el público dice: «Vaya, con este cuadro me identifico». Que alguien se identifique significa, creo, que ha habido comunicación entre el espectador y yo. Nada hay tan importante como ese encuentro con el público. Por eso, aun en medio del trabajo, intento ver a cuanta más gente mejor.
¿Cuáles son tus planes?
Últimamente preparo una nueva exposición, la serie «Parque de Atracciones Naesoong». Quiero crear un espacio de juego cotidiano solo para adultos, es decir, un espacio de liberación. Aspiro a ser una artista que «rasque a la gente donde le pica». Una de las frases que más repito es que «el artista es quien da voz al deseo de expresión del público». Creo que el artista debe captar con agudeza la conciencia de los problemas que la gente percibe de forma difusa, o dar forma clara a asuntos con los que muchos se identifican pero para los que no han encontrado un modo adecuado de expresarse. Pienso estudiar y esforzarme sin descanso con ese objetivo.
Texto: Kang Yeon-hee, periodista, yhadella@naver.com
Fotografía: cortesía de Kim Hyun Jung